jueves, 7 de mayo de 2009

Un descanso obligatorio

DORIS HUBBARD-CASTILLO
(Artículo publicado en La Estrella, el 7 de mayo de 2009)

En un intercambio de correos con una buena amiga, le decía “... estoy cansada, estoy casi cayendo en la tentación de hacerle caso al rey Juan Carlos y callarme..., pero no me gusta guardarme las cosas. Además, creo que quienes (...) tenemos acceso a los medios tenemos una responsabilidad con los que no. Estoy escuchando muchas cosas que me preocupan, (...), (...), no sé si dejarme llevar por la comodidad del silencio o seguir con el cansancio de la palabra que no se guarda...”.

Al final pensé que no se admite abandonar por cansancio, sino, como decía mi recordado profesor Restrepo en la Universidad de Panamá, “hacer de tripas corazón” y tratar de aplicar aquello de “quien tiene más saliva, traga más harina”, pues, cada uno en su espacio, unos con más beligerancia que otros, debe cumplir con una función en la vida y no preocuparse de si se es una sola golondrina. Pues alguien, alguna vez, escuchará nuestro canto, ya sea con sol o con lluvia.

Aunque... ya hablando en función de todos nosotros, los panameños en general, no está de más un pequeño descanso, quizás para meditar bien sobre lo que diremos y haremos en adelante.

Sería conveniente un descanso de todo. De los discursos de campaña, de la propaganda, de los enfrentamientos, de la agresividad, de las palabras hirientes —las sigo escuchando de lado y lado, pero esta vez de los seguidores, ¿o será fanáticos?—, de las poses histriónicas, de la soberbia, de la prepotencia, de la indiferencia y, en algunos casos, de la hipocresía y de la traición —estos dos últimos eran mis temas de hoy, pero estoy demasiado cansada como para ponerme a revolver la basura—.

Cuando se está “cansado”, esto se refleja en nuestras acciones, en cómo hablamos, y terminamos por “cansar” a los demás, por lo que es mejor detenerse un momento, lo cual no es sinónimo de abandono o cobardía ni de que nadie nos va a comer el mandado. Es sólo un alto que nos exige el momento que vivimos, para que descansemos todos, nosotros de los demás y los demás de nosotros. Ese descanso, sin embargo, y si realmente estamos comprometidos con lo que hacemos, debe aprovecharse en alguna medida para la autocrítica, porque quien diga que todo lo ha hecho bien o es Dios o es un fatuo.

Debemos tener presente que Panamá está en medio de un tiempo difícil para el mundo, que no es exclusivo de los cinco años del gobierno panameño actual, así como su conclusión con éxito o no tampoco lo será del gobierno electo que inicia funciones a partir del 1 de julio. Por lo que debemos estar preparados, deponer intereses particulares, guardar las hachas y la pintura de guerra y “descansar”, un ratito al menos, para recuperar fuerzas para seguir trabajando, me ‘robo’ una frase ajena, por un Panamá mejor.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

..Estimada Doris: por diferentes motivos estuve atenta a las elecciones en vuestro paìs y la verdad que he reflexionado en función que nada de lo que nos ocurra en Latino America es por casualidad, partiendo por las dictaduras y golpes de estado en la dècada de los años 70 en el siglo pasado (uf..si parece qu fue ayer). Pero bien, mi comentario, es que, pareciera ser que nos vienen gobiernos ahorita de derecha..y entonces, miro como la historia nos va dando cuenta de quue los procesos son ciclicos, que mientras no se resuelva en definitiva el Poder, entendido no solo desde la esfera politica, sino que ademàs de lo economicos, los sistemas siguen girando a un mismo modelo, con algunos matices pero no hay cambios de fondo que den respuesta a las desigualdades que cada dia, separan a los seres humanos uno de los otros...

Entonces, yo reflexiono y a la vez como diria un cercano y especial amigo DEBEMOS MANTENERNOS ENFOCADOS...a pesar del cansancio, pues al parecer efectivamente hay que retroceder para avanzar.

sinmordazas dijo...

Tú misma lo dijiste, por tener acceso a los medios, tenemos la responsabilidad de no quedarnos calladas. Si no fuera así, entonces no tendría ningún sentido seguir esta profesión.
Y si con nuestro voto colocamos a alguien en el poder, tenemos todo el derecho, no de pedir, sino de exigir que rindan cuentas.

Doris Hubbard-Castillo dijo...

Bueno, yo aunque me duela decirlo, lo veo de una manera más simplista. Los pueblos, las masas electorales, los que ponen los gobiernos con sus votos, no se detienen a hacer análisis políticos de izquierda o de derecha, ni mucho menos profundos análisis filósficos del porqué de nuestra realidad latinoamericana. Les importa un bledo con qué mano firman los que gobiernan, sus decisiones en las urnas son de acuerdo a las respuestas generalemente mediatas -trabajo, comida, dinero en mano- que han recibido del gobierno de turno. Se dejan llevar por la propaganda, por las encuestas, no están pensando en nacionalismo ni en cultura ni en educación o salud siquiera, piensan en las posibilidades de que el nuevo gobierno les "resuelva" el día a día. Y de esto se aprovechan quienes quieren el poder, si tienen que pintarse de rojo para conseguir el favor de los votos, así lo harán; si tienen que pintar rayas blancas sobre la pintura roja para parecerse a la bandera de los EEUU, así también lo harán, porque lo que quieren es el poder.

APARLEXPA dijo...

Doris, yo descanso leyendo, escribiendo y por supuesto, haciendo poesía. Eso significa que he descansado muy poco en los últimos tiempos. Quisiera descansar más... espero con el alma en la mano, que pueda hacerlo en estos años que se avecinan. Un abrazo

Anónimo dijo...

Nuevamente quisiera expresar mi opinión acerca de la mirada que tenemos respecto a los ciudadanos. Yo creo que precisamente al señalarlos como masa, y otros apelativos denotan una lectura que subestima la capacidad de las personas.

El voto reciente en vuestro paìs, mirado desde fuera, tambien representa una "señal para los partidos que se donominan democráticos"; pero que luego en el sillón del poder, se les olvida que estàn allí para gobernar para generar un Estado de Bienestar para y con los Ciudadanos.

Cuando tù mencionas que el ciudadano vota pensando en el ahora, puede que tengas razón, pero mira tù, que la comida, la vivienda, la salud, son necesidades bàsicas de los seres humanos; que la filosofía basica para toda persona, es permitir que su familia pueda sobrevivir y para ello, la sociedad se ha organizado y el EStado es una organizaciòn que no solo debe velar por hacer respetar las normas y leyes sino que ademàs debe generar las politicas publicas necesarias para ello.

Yo creo que mientras sigamos subestimando a las personas, no vamos a dar respuesta a sus verdaderas inquietudes..y aquel hombre o mujer sencillo,que camina por las calle de tu bello país, quizás piensa que "da lo mismo" e implícitamente me pregunto ¿no tiene un poco de razòn?.