martes, 27 de septiembre de 2016

Hasta luego mi amigo BRAVO (Aristides "Titín" Herrera Bravo).

Bravo, Aristides "Titín" Herrera Bravo.

Esas noticias que recibes de sopetón... que te dejan clavado al sofá... y hasta sin lágrimas... que van saliendo de a poquito...

La foto en grupo que acompaña este escrito la he compartido varios mayos, por Rommel... hoy, por su autor intelectual... 

Se fue Bravo... Aristides "Titín" Herrera Bravo...

Yo no le llamaba Aristides ni Titín ni Herrera... solo "Bravo".

Un día le dije: "Solo te queda el "Bravo" de tu nombre"... y desde entonces solo fue "Bravo" para mí... Cuando iba a La Estrella, recorría toda la redacción, iba a mi puesto, "echábamos cuento"... de esto y de aquello, reíamos... No era tan "bravo" nada, pero sí tremenda persona y un gran profesional de la fotografía.

Extrañaré sus visitas llenas de cariño, anécdotas y risas.

Me quedé con la intención de hacerle un homenaje en vida, lo hablé muchas veces, pero no lo concreté... siempre piensa uno que "hay tiempo"... me quedaré ahora con el homenaje de su amistad y cariño... recordándolo.

Hasta luego mi amigo... hasta siempre Bravo.


sábado, 24 de octubre de 2015

#VidaComún DÍAS LIBRES--- Mi versión horneada de... tostadas francesas.

¿Por qué dejar de comer algo que me gusta por la condenada diabetes?

Pues, NO. Todo está en la moderación. Tengo varios años lidiando con esto de la diabetes y ensayando para tener un estilo de vida que me permita seguir siendo feliz o, al menos, tener menos motivos para no serlo. FUERA QUEJAS, LAMENTACIONES Y DEMÁS, SI ME TOCÓ, PUES ME TOCÓ.

OK, aquí vamos con mi versión horneada de las tostadas francesas... si entran a Google encontrarán muchas más, pero esta es la mía, jajaja.

Dicen que no es bueno consumir edulcorantes artificiales, pero esto necesita dulce, aunque hay versiones saladas.

Así que: seis rebanadas de pan integral remojadas en una mezcla de dos huevos, dos tazas de leche descremada y delactosada, yo la necesito deslactosada, un poquito de canela y/o vainilla, dos cucharadas de edulcorante artificial -pueden ser cuatro, pero para mí dos están bien, más, me empalaga-. Le pongo canela a la mezcla y luego espolvoreo sobre las rebanadas de pan ya listas para meter al horno. Esto es según los gustos, a mí me arrebata la canela, su aroma y sabor.

Para cubrir la bandeja, sustituyo la mantequilla por margarina de dieta o el aerosol para cocinar, mejor el último, me parece.

El horno al máximo, para que se caliente bien, meter la bandeja. Cuando se mete el tenedor y sale untado, pero casi seco, se baja la temperatura para que se terminen de secar, pero no mucho. Ese momento es cuando se inflan, sí, lo hacen. Pero quedan como un pudín, deliciosas.

Puede tomar de 35 a 40 minutos todo el proceso. Nunca uso reloj, me llevo por el aroma y la intuición, soy yo, no soy chef ni pretendo serlo y lo que quiero es disfrutar de algo que me gusta en mi casa, a mi estilo y, lo más importante, según mis necesidades de salud. Eso me da tranquilidad, lo cual creo que es el ingrediente más importante de todo lo que comemos e incluso hacemos, diabéticos o no...

Pueden hornearlas enseguida o guardarlas para el día siguiente... según la urgencia por el antojo, jajaja. Y tampoco se van a comer todo eso solos, rinde para dos o tres personas. Se pueden acompañar con té o café, deliciosas con café recién hecho. Igual, las pueden poner en una sartén, si las quieren más rápido, pero creo que no quedan igual.

Espero se animen, yo lo hice. Cosas que hago en mis días libres, cuando decido que están prohibidos los oficios domésticos "desagradables"... jajaja.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Luis @Estribi55, un caso legal y de insolidaridad humana... viene el testimonio en vídeo.

El caso de Luis Estribí es uno de derechos violados, ilegalidades y falta de solidaridad humana. Lamento mucho que ayer de todos los que les mencioné en Twitter sobre que Estribí estaba en las escalinatas del CHAAM de la CSS solo ROBERTO RODRÍGUEZ (GRACIAS ROBERTO), DIO AL MENOS UN RETUIT. 

El ático

Si el Estado se humaniza, no hace falta presionar...

miércoles 14 de octubre de 2015 - 12:00 a.m. Ayer el ciudadano Luis Estribí fue atendido por los representantes de los trabajadores, jubilados y pensionados en la junta directiva, el subdirec...
Redacción La Estrella de Panamá
periodistas@laestrella.com.pa

Ayer el ciudadano Luis Estribí fue atendido por los representantes de los trabajadores, jubilados y pensionados en la junta directiva, el subdirector y director de la CSS, así como por médicos y otros funcionarios. Por más de tres horas, informó Estribí, expuso su caso. ‘¡Fantástico! ', dirá cualquiera que no sepa del viacrucis de este ciudadano que logra esta ‘fina atención ' luego de que hace cinco años, 23 de septiembre de 2010, sufriera una lesión en su lugar de trabajo —proyecto de ampliación del Canal, sector Pacífico, a cargo del Grupo Unidos por el Canal, GUPC— que lo dejó incapacitado. Mas, para lograr dicha atención Estribí tuvo que recurrir a dos encadenamientos , pese a su condición física, en las escalinatas del Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias M. de la CSS; el primero, el 31 de marzo de 2015 y el segundo, ayer. ¿Por qué un ciudadano tiene que recurrir a estos métodos para ser atendido por quienes están pagados por el Estado para atenderlo ? Excelente que le hayan atendido todos esos funcionarios ayer y ojalá le cumplan todas las promesas, pero sería mejor si se cumplieran las leyes y todo el Estado, no solo la CSS, se humanizara. Estaremos pendientes, pues en marzo también le prometieron, pero si le hubieran cumplido, ayer no habría tenido la necesidad de repetir la acción.

Link a: El Ático: Si el Estado se humaniza, no hace falta presionar... vía @EstrellaOnline http://laestrella.com.pa/p/23897701

lunes, 3 de agosto de 2015

De periodistas y ley sobre periodistas... ligero, pero en serio

NO tener criterio propio y bien formado puede ser pasable para alguien que vive en las montañas dedicado a ver y oír los pajaritos, pero no para personas que tienen el sagrado deber de informar, de ser agentes de cambio como parte de la sociedad.

Defender una causa es bueno, correcto, justo y el derecho de quien quiera hacerlo, pero se hace con argumentos y con la mente abierta a las críticas, observaciones y aún a los rechazos totales. Si se tienen argumentos bien fundamentados no hay que tener temor ni mucho menos caer en el insulto, en la descalificación de quienes tienen opiniones diferentes a las nuestras.

EN NINGÚN MOMENTO HE DICHO QUE ESTOY EN CONTRA DE UNA LEY SOBRE PERIODISMO, -aunque si lo dijera, sería mi derecho y nadie tiene el de ofenderme y etiquetarrme como mandadera de dueños de medios o jefes-, pero veo defensores del proyecto, que no lo quieren analizar, aceptando que tiene fallas que corregir, señalando de mala manera a quienes objetan.

No puedo hablar por los demás, porque no me he reunido con nadie ni siquiera una charla telefónica, con la única persona que he hablado al respecto, me ha dado sanos consejos como no caer en la diatriba en las redes sociales, tan mal utilizada hasta por quienes mejor las deberíamos usar. He sido lo más respetuosa que he podido señalando aspectos en los que no estoy de acuerdo, lo he leído y, aunque creo en la protección del profesional panameño, veo que han hecho una mezcolanza de temas y profesiones que no es ni ligeramente aceptable.

Hay que sacar con pinzas lo que nos atañe a los periodistas de en medio de todo ese mejunje, rehacerlo y convertirlo en un proyecto de ley sobre periodismo, para periodistas, sin meternos con nadie más. Las otras profesiones que se encarguen de lo propio. Pero esto solo se logrará con respeto y mente abierta. Sin estar ofendiendo ni tirando indirectas que rayan con la torpeza, por decirlo bonito.

Lean ese proyecto planteado, traten de no caer en actitudes cerradas y mucho menos en el irrespeto a los colegas, que aquí nos vamos a ver las caras siempre. Esto no es de hacer bandos, se supone que todos estamos del mismo lado. NO BUSQUEMOS NI HAGAMOS ENEMIGOS ENTRE QUIENES NO LO SON. ESA NO ES NI DEBE SER LA IDEA. HAGAMOS UN ALTO, REVISEMOS PROYECTO DE LEY Y ACTITUDES, pues aunque haya alguna persona que sí responda a intereses ajenos a la profesión, tampoco es señalando con indirectas generales y pueriles como se le neutralizará.

viernes, 24 de julio de 2015

Corrupción en los deportes

Ilustración del Maestro Fernando Peña Morán de La Estrella de Panamá.
El cáncer de las sociedades lo es la corrupción. ¡OK! (gritos), ha existido desde que apareció el ser humano en la Tierra. Me imagino el despelote en las cavernas, el más poderoso apabullando a los más débiles, sin Dios ni ley. Es más fácil ser corrupto sin nadie a quien temer, real o imaginario; aunque no se ha cambiado mucho, excepto porque ahora muchos decimos tener Dios y respetar las leyes y creemos en sistemas democráticos. Pero vivimos rodeados de corrupción, corruptos y... la mayoría calla, un sector protesta, pero pronto se cansa o se distrae con otro caso de corrupción y nada se corrige y casi nunca se castiga, excepto a los más chicos que son los que se ven. Sin embargo, los tiburones, los que promueven y pagan la corrupción, quedan casi siempre ilesos y siguen dirigiendo y saliendo en los medios como los grandes señores.

Quiero y creo ser, no objetiva -ya lo he dicho, no creo en ese cuento de la objetividad-, justa. Eso sí, me esfuerzo por ser justa, aunque no me guste la conclusión a que llegue en algún momento. Panameña de huesos, sangre, espíritu, corazón y cada célula de mi cuerpo, pero no me ciego ni creo tampoco en eso de "a los míos con razón o sin ella"; hubo un tiempo que repetía esa expresión, pero un día alguien me dijo "tú eres justa o dices serlo, así que no puedes decir que aplicas eso". Y tenía razón, por eso no repito frases como lorita. Ya no...

La verdad, no soy "futbolera", soy más de béisbol, deporte de mi pueblo santeño, donde aprendíamos a caminar yendo de una base a la otra, así fuera usando "pastas" de vaca para señalizar el pedazo de potrero que hacía de estadio, pero amo el deporte en todas sus formas. Que a mí no me llame algún deporte la atención no quiere decir que no me guste ver a otros disfrutarlo y a veces me quedo viendo y termina por gustarme, porque es deporte. Eso sí, donde haya un panameño o panameña... allí estoy de cabeza dándole mi apoyo y mi amor a distancia, eso es irrenunciable, es como si todos fueran mi sangre.

Así que no me van a ver haciendo caravanas ni metida en un partido de fútbol como sí me han visto en muchos de béisbol, pero, como dije, apoyo a los míos en lo que hagan, lo bueno, claro. Por ello, el miércoles me vine para mi casa "a sufrir el partido México-Panamá en la tranquilidad de mi hogar"... Venía en el taxi llegando a casa cuando la tarjeta contra Tejada, puse atención al porqué y le pregunté al conductor del taxi, "¿¡eso es para roja!?"... no sé mucho de fútbol, pero sentí que la causa no justificaba el efecto... Bajé disgustada del taxi... sintiendo que lo que venía no era bueno...  Prendí la TV y no quise moverme, algo me decía "no pierdas detalle", porque repito, no sé de fútbol, así que tengo que ver y escuchar bien TODO.

Pero, a pesar de no saber gran cosa de fútbol como ciencia, sí sé precisar, apreciar cuando un equipo juega bien, ojo de crítico y fanático que quiere todo bien hecho, así que cuando nuestra Selección no juega bien soy muy dura en la crítica, siempre apoyándola, pero diciendo lo que no me gustó. Pero resulta que el miércoles vi la mejor Selección Nacional, pese a que no estaban todos mis favoritos, excepto Penedo, vi cómo 10 JUGADORES defendieron esa camiseta... vi el "no penal" pitado por el hoy tristemente célebre exprofesor de matemáticas... vi el friforol previo al cobro de Guardado y esperaba que él hiciera justicia, tanto por mi país como por el suyo. México, ya sabemos, tiene una historia grandiosa en el fútbol, ¿por qué mancharla ahora? Habría quedado como el héroe de esta historia y le habría dado una lección a la mafia que está pudriendo el fútbol con sus jugarretas corruptas.

Ahora sí, a lo que vinimos, a hablar de la corrupción que ya sabíamos que hay metida de cuerpo entero en los deportes. Desde hace mucho. México mismo puede hablar de eso, Ana Gabriela Guevara, la gran atleta, hoy senadora, en el 2008 lo dijo, lamentamos muchísimo su retirada, lo dije aquí en el artículo "La corrupción deja atrás a Ana Gabriela Guevara". Panamá, ¡por supuesto que puede hablar del daño que hace la corrupción al deporte, lo vemos a diario, lo sufrimos en carne propia! Por ejemplo, el béisbol, cuánto dolor ver a mi selección y varias más secuestradas por politiqueros que se han hecho dueños de las selecciones provinciales y no hay fuerza que los saque.

En lo referente al fútbol, los grandes organismos están podridos, sus dirigencias le hacen un daño que ojalá no sea irreparable. La Concacaf anda por un camino en tinieblas. Arrestos por corruptos a varios dirigentes; recordemos los arrestos no hace mucho en Zúrich, y un manejo meramente mercantil del fútbol, a como dé lugar tienen que asegurar la taquilla, no importa si el motivo de la fiesta se ve empañado por actuaciones absolutamente injustas, casi delincuenciales. Por ello, aunque indigne, no nos debe extrañar que el cuerpo arbitral actúe como lo hizo Mark Geiger. Los árbitros responden a la dirigencia y parece que la filosofía del "Fair Play" no los abarca a ellos, solo a los jugadores, directores técnicos, familiares y amigos; ellos, los árbitros, son los todopoderosos, sus decisiones son definitivas, no hay revisión de vídeos, no se pueden apelar sus estupideces, aunque sean, como la actuada por Geiger CONTRA Panamá, tan evidentes que hasta los mismos mexicanos, los serios, desconocen el penal y la triste victoria de México ante nuestra Selección.

Me preocupa grandemente qué decirle a nuestra niñez y juventud. Cómo ponerles de ejemplo los deportes para alejarlos de la pillería, si ellos mismos han visto que la pillería y muchos de los más grandes pillos están metidos en los deportes... en todos. Para mí, y estoy segura que para muchísimas personas más, el deporte, como la cultura, es uno de los más grandes, mejores y valiosos aliados contra la delincuencia, las drogas, la inmoralidad; pero, esto que se está viendo... en los deportes, es delincuencia, inmoralidad, y sabemos, por tantos casos conocidos, que hay abuso de drogas ilícitas. ¿Qué nos queda? Definitivamente la denuncia y exigir corrección y castigo.

En lo que se refiere al resto del torneo de la vergüenza en que se ha convertido la Copa Oro, estoy absolutamente convencida de que Panamá no debe jugar el sábado y si tenemos que pagar alguna multa, pues paguemos. Pues, solo así podremos erradicar la corrupción de estos organismos deportivos que, en lugar de ser una fuente de buenos ejemplos, lo que hacen es dañar a los deportistas y todo el trabajo y sacrificio que hacen, además de romper las ilusiones de pueblos enteros que ven en el deporte una de las pocas fuentes de ejemplos dignos de seguir.

A MI SELECCIÓN NACIONAL DE FÚTBOL, A NUESTRA SELECCIÓN NACIONAL DE FÚTBOL: MUCHACHOS, CON LA CABEZA EN ALTO, USTEDES NO FALLARON, USTEDES NO PERDIERON, LES -NOS- ROBARON EL JUEGO.

martes, 21 de julio de 2015

Marcha de los trabajadores en huelga de Cervecería Nacional

Camino a la Presidencia vía @EstrellaOnline http://laestrella.com.pa/p/23880470


https://www.facebook.com/mirenpanama/videos/480604008768824/


#video
Trabajadores en huelga de Cervecería Nacional, junto a organizaciones solidarias, marcharon este lunes 20 de julio a la Presidencia de la República.
 

domingo, 19 de julio de 2015

¿La pobreza es la culpable de la delincuencia?...

Escuché en el programa Radar de hoy en TVN que todos coincidían en que la pobreza es la causa de la delincuencia. Para mí eso es una ofensa para tanta gente pobre, pero honrada que hay en el mundo y que prefiere trabajar duro a robarse un real, a prostituirse, a matar.

Es, además, darle una excusa a la gente con mala formación de vida para cometer toda clase de delitos... "Porque son pobres tienen, entonces, hasta derecho a ser maleantes, a carecer de moral".

Pues no, la falta de valores, incluso hasta la amoralidad, más que la inmoralidad, y las mentes proclives al mal, a conseguir bienes materiales fácilmente y que quieren vivir de las apariencias, ambiciosas, es la causa principal de la delincuencia, y no son males exclusivamente de la gente sin fortuna, ya lo hemos visto en Panamá y otros países.

Jamás he tenido dinero, las pocas posesiones que tengo, entre ellas mi casa, han sido producto de la educación que me dio mi madre, pese a que a ella no se la dieron, y, por supuesto, de mi esfuerzo, de mi trabajo. Con mucho sacrificio, valoré más tener una casa que un carro o vestir fino. Siguiendo aquello de que en mi casa comeré humildemente, pero tengo un techo propio sobre mi cabeza.

Aunque mi casa, pues no es mía aún, se la debo al banco, con eso de la hipoteca, refinanciada como tres veces, desde que Martín Torrijos y Héctor Alemán me botaron por solicitud de los Roberto Velásquez. Pero, aunque sea "hipotecada", tengo casa.

Hoy, mi capital se reduce a mi quincena y paso páramos; de niña, pasé hambre con mi madre, quien trabajaba en la calle y en la casa (modista, cocinera, aseadora, lavando ajeno) para mantenernos, pero no siempre alcanzaba. A veces yo comía y ella simulaba no tener hambre para que yo comiera, de eso me di cuenta un día desde el cual comíamos ambas de un mismo plato.

SIN EMBARGO, en nuestra casa JAMÁS entró algo obtenido malamente... ni robo ni prostitución. Mamá nunca me aceptó que tuviera en mi poder algo que ella no me hubiera dado. Una vez un noviecito me prestó un collar, cuando llegué a la casa, mi mamá lo vio. Me preguntó de quién era y me llevó hasta la casa del dueño a devolverlo.

Cuento todo esto, no para que me tengan lástima ni para hacerme la sufrida, sino para, con conocimiento de causa, decir que la pobreza no es la causa de la delincuencia, sino una excusa. La delincuencia es causada por la falta de valores, de educación, de una madre, un  padre o algún tutor, en ausencia de ellos, que dé buenos ejemplos, disciplina y enseñe a los futuros adultos que hay que educarse y ser honesto para triunfar en la vida o, al menos, no quedar metido en la cárcel por unos reales o muchos, según el negocio.

Mi mamá no me acostumbró a marcas, pero sí a que uno se arropa hasta donde le alcanza la manta; pero buscar lo bueno no es reprochable, reprochable es querer lo bueno haciendo cosas malas: robar, prostituirse...

La forma de acabar con la delincuencia es enseñar valores, dar educación en el seno familiar, y las facilidades de parte del Estado para la educación académica, lo cual, de paso, acaba con la pobreza.

Decir que la pobreza es la causa de la delincuencia es dar excusas a quienes quieren todo fácil, es una justificación criminal, además de discriminatoria: "Si eres pobre, eres un delincuente potencial". PUES NO.

Pero... me pregunto, como me he preguntado ya, si la pobreza es la razón de la delincuencia, ¿por qué tanto maleante nacido en cuna de oro, educado en los mejores colegios y universidades? ¿Cuál es la excusa de ellos? Incluso de princesas delincuentes... Ser delincuente es de gente mala, sin valores morales; ser pobre, humilde, sin fortuna, no tiene que ver con ser delincuente, no tiene por qué serlo...